Cap_3 Tanga de Murciélagos

¡Por Dios!, ¿qué maldito ruido es ese? Que se calle, que no siga. Me taladra los oídos, me abrasa la sien. ¿Ya es de día? Sí, entra luz por la persiana. Necesito algo para mi cabeza. Me va a estallar y mis ojos se quedarán tatuados en la pared como dos sujeta-collares demasiado tétricos para mi gusto. En el último sitio donde estuvimos anoche servían garrafón del malo, ¡qué antro!. La próxima vez que me […]